Me escribieron madres y padres de la Escuela Provincial Nº 74 para pedirme que acompañe el reclamo que vienen haciendo desde hace semanas expresó el concejal Carlos Aparicio.
Escuché la entrevista y es indignante. Mientras los chicos pierden días de clases porque una caldera está rota y la otra no funciona como debería, las familias siguen esperando una respuesta, por parte del Consejo de Educación, que no llega.
También contaron que la cooperadora pinta la escuela, compra materiales e insumos, arregla baños, paga internet, gestiona el pan para la copa de leche y hace todo lo que está a su alcance para que la institución siga funcionando. Lo que debería garantizar el Estado termina recayendo, una vez más, sobre el esfuerzo de la comunidad educativa.
Vamos a acompañar este reclamo hasta que haya una solución.









